Tauro

Mitología de Tauro

La mitología del signo del zodiaco de Tauro

El toro es el representante de la era de Taurus que ya cedido su lugar a la era de Aquarius.

Desde la antigüedad se consideraba al Toro como un símbolo de fortaleza así como de fertilidad. Incluso eran momificados en la cultura egipcia, luego de muertos, y de haber tenido una vida en la que habían sido venerados. Luego de ser convertidos en momias se los ubicaba en ataúdes de piedra, que hasta hoy pueden verse si se va a la ciudad de Menfis. Para los cretenses el Toro era considerado un dios, el mundo se sostenía entre sus cuernos y con sus movimientos era que se venían los terremotos y otros males.

Para los griegos el Toro era un ser muy noble, sin dejar de ser agresivo. También representaba la pasión masculina y el deseo de poseer bienes materiales y deseo sexual. Es por esta razón que el dios Zeus seleccionó su forma para lograr seducir a la virgen Europa. Cuenta la mitología que en un tranquilo día de paseo, mientras Europa y sus amigas de juegos estaban en la playa, se apareció un Toro de color blanco, con gemas en sus cuernos, alimentándose cerca de donde ella estaba. Europa no pudo detenerse, pues fue atraída por la calma y hermosura, y se montó sobre su lomo. Se dedicó a tejerle, con las flores que había recogido, hermosas guirnaldas para colocarle alrededor de sus bellos cuernos.

Cuando se encontraba en estas tareas, y casi sin darse cuenta fue llevada en el lomo del toro hasta Creta, allí fue convertida en reina, teniendo hijos que fueron reyes, y su nombre fue utilizado para nombrar un contintente completo. Cuando el objetivo de Zeus fue completado colocó al hermoso toro al que llamó Taurus, en el cielo, entre las estrellas, quien fue partícipe en la vida de las hermanas hijas de Atlas, que perseguía el cazador Orión, conocidas como las Pléyades.

Las Pléyades temían a Orión, más que nada a su pasión incontrolable, y acudieron a Zeus pidiéndole su ayuda, tratando de que actuara en su favor. La respuesta de Zeus fue convertirlas en estrellas y ubicarlas en un lugar más seguro, eligiendo el lomo de Taurus para hacerlo. Cinco de las Pléyades, conocidas como Híades, siguieron el mismo destino que las otras pero no por la causa de Orión, su transformación se dio por la pena que sentían por la pérdida de su hermano Hías. Las Híades continúan sufriendo por la muerte y lloran aún, y cuando llueve en la Tierra es, según la leyenda, por esta causa.

Si se presta atención la función de Taurus con respecto a las hijas de Atlas no es lo que lo caracteriza como amante de Europa, pues sus actividades con ella fueron más apasionadas y agresivas. Por ello Taurus es una combinación entre un ser protector y un ser muy apasionado. Fue con su hermosura que la sedujo, su belleza en su blanco cuerpo y sus cuernos adornados con flores combinan con sus ojos de brillantes, por ello la belleza es un aspecto a considerar sobre Taurus. A Taurus le correspondó la estrella llamada el ojo del toro, una de las conocidas cuatro estrellas regias.